EL TERCER PARAÍSO(1)

El planeta sostenible futuro será «el tercer paraíso». No será el original de la naturaleza hegemónica, el primero paraíso del Edén habitado por los inocentes Adán y Eva, ni el segundo paraí- so que era la ciudad ideal habitada por hombres y Dios(es) en unión, donde nada es natural ya y todo es trascendental. El tercer paraíso se basará en una relación reconstruida entre el Homo sa- piens y la naturaleza. Será una ciudad-región reconciliada. En él vivirán comunidades de un tercer tipo que no es tradicional ni moderno. Serán comunidades críticas con el Estado, el mercado y el deseo.

(1)Un concepto que tomo prestado de una conferencia dictada por el artista italiano Michelangelo Pistoletto en Berlín en 2011; cf. Michelangelo Pistoletto, Il terzo Paradiso, Marsilio, Venezia 2010.

El futuro verá al Homo sapiens reconciliado con la naturaleza. Sus asentamientos no serán urbanos ni rurales, sino una unión de lo urbano y lo rural. Los modos específicos de la unión cambiarán constantemente, pero se orientarán a poner cada vez más en armonía los dos. Evolucionarán al unísono. El Homo sapiens conocerá e inventará más, aumentando su capacidad de configurar el tercer paraíso. La economía (la ley de la casa) se someterá a la «ecología» (la lógica del hogar).

No recrearemos el Edén. Con lo que nos queda —la naturaleza quemada y las ciudades agrietadas— nos recuperaremos juntos en un estado de ritmo y acuerdo común. Lo más probable es que sea el Homo sapiens quien se someta a la naturaleza y utilice la creatividad (un talento único del Homo sapiens) para desarrollar nuevas actitu- des y soluciones dentro de su lógica.

La justicia

Debido a que nuestro desarrollo se ha realizado fuera de esa lógica, tenemos que hacer frente en la actualidad no solo al desafío del cambio climático, sino también a la finitud de los recursos materiales. La justicia es un asunto que está directamente vinculado con la distribución de los recursos. Depende de cómo esté organizada una sociedad. El tema de la justicia está adquiriendo una mayor urgencia si cabe no solo por percepción de la finitud de los recursos, sino también por los cambios que necesitamos hacer para reorganizar nuestra sociedad y lograr la sostenibilidad, lo que no es posible sin diseñarla de tal manera que al mismo tiempo se logre la justicia que tanto tiempo hace falta. Sin una justicia real percibida, los cambios no motivarán a todos. También podemos pensar que la sostenibilidad ecológica nos brinda otra oportunidad, si no la última, de lograr la justicia.

Quisiera imaginar que las comunidades tendrán incluso más importancia en la sociedad globalizada del futuro, porque incentivaría la justicia crítica.

Por comunidad me refiero a un grupo de personas que viven juntas en un territorio y comparten ciertos bienes de un modo concreto, con límites y consecuencias que se sienten inmediatamente cada día. El tamaño y los límites territoriales o espaciales son esenciales para sentir de forma inmediata las limitaciones y las consecuencias. Excluyo, por consiguiente, el uso modificado del término comunidad en expresiones como «comunidad de prácti- ca», a menos que se orienten hacia la vida conjunta en un espacio y tamaño limitados. Tampoco incluyo aquellas «comunidades imaginadas» y «comunidades institucionales», como la «Comunidad Europea», la «Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN, siglas en inglés), la «Comunidad internacional» ni el «estado-nación».

Como una forma alternativa de vida hacia la sostenibilidad ecológica, la comunidad es, en consecuencia, una crítica potencial hacia el Estado, el mercado y, lo que es más importante, el deseo.

La comunidad, por lo tanto, tiene una posición crítica progresiva para ir más allá del tratamiento de la comunidad solo como un sujeto en el enfoque de desarrollo, como es evidente en frases como «desarrollo basado en la comunidad», «reconstrucción basada en la comunidad», «mapeo comunitario», etc.

Una vida en comunidad (según hemos definido) puede ser practicada con la más alta conciencia sobre la imperfección del estado, del mercado y del deseo, así como sobre la imperfección de la comunidad misma. Plantearía la ambición de que la comunidad no es un mero relleno para las grietas en el sistema estado-nación y capitalista. Es una fuente potencial para producir alternativas (si no sustitutos) y, de igual importancia, críticas.

En cuanto al deseo, una comunidad puede desempeñar un papel no solo como control del consumo excesivo, sino también como fuente de conceptos y prácticas de consumo y producción sostenibles, al menos para evitar que caigamos en la «tragedia de los bienes comunes». La comunidad es una ideología funcional para producir más bienes comunes y un lugar digno en sí mismo para ubicar más bienes comunes. La comunidad podría ser una fuente para producir nuevas relaciones en la convivencia, en un sistema de consumo y producción en colaboración, y para dar sentido a la coexistencia con los «otros».

Lo que necesita subrayarse más es que la comunidad puede constituir una crítica del deseo. Todavía no sabemos con certeza cómo se desarrollará la lucha contra el cambio climático y los recursos finitos. Hay algunos escenarios. Yo diría, sin embargo, que la forma en que critiquemos nuestro deseo cambiará el juego.

De alguna manera, ahora estamos de acuerdo en que existe la necesidad de una transición ecológica que debe haberse iniciado antes. La transición ecológica es un proceso por el cual cambiamos nuestro sistema de vida para estar dentro del sistema de la tierra y sus principios en línea con la lógica de la casa, la tierra.

Los cambios a nivel individual nunca son suficientes. Es necesario poner a prueba los cambios, arraigados en el nivel de la «convivencia», el lugar donde tienen lugar las relaciones más complejas pero inevitables. Un modo de convivencia ecológicamente sostenible debe descubrirse o construirse a una escala y a un nivel de comunidad viables.

Dentro de la perspectiva ecológica, el consumo está en el centro mismo del deseo. En relación con ello hay capas más profundas y a veces ocultas: la ambición de la prosperidad universal, el poder, el complejo industrial y los intereses creados, la expansión del espacio vital a la naturaleza y a los territorios de otros, etc.

Las comunidades, a través de un proceso de diálogo y comunicación abierta, pueden proporcionar límites y es una voz moderadora. Puede comenzar con hacer preguntas para distinguir las necesi- dades de los deseos, y avanzar hacia la exploración de alternativas que podrían o no estar limitando u ofreciendo nueva abundancia. «Existe un consumo y una producción sostenibles?». Esta es la pregunta que debería llevar a la invención de la nueva economía y de las formas de Estado, ya que están construidas para satisfacer nuestro deseo. Pensar en ellas no puede ser lo suficientemente fundamental sin pensar en nuestro deseo. La comunidad puede hacer una crítica significativa del consumo y la producción cuando tam- bién discute el deseo.

Es la ciudad una comunidad?

En el sudeste asiático, entre los siglos xv y xvii, la urbanidad comenzó de manera idéntica con la modernidad. Surgieron así las comunidades urbanas. Cambió la percepción del mundo, del sujeto, del tiempo y del espacio. Dos siglos más tarde, las ciudades del su- deste asiático habían servido como fuente de críticas hacia los Esta- dos coloniales. También debería ser una crítica de las formas contemporáneas de Estado. Una ciudad, siendo la forma más sofisticada de convivencia en las condiciones más intensas y densas, proporciona muchos bienes comunes, incluyendo mercancías y relatos. Pero hay amenazas actuales, continuas y persistentes para sí misma como un común denominador. Por lo tanto, también es urgente que la ciudad, para que siga siendo una comunidad, se critique a sí misma. La ciudad en su larga historia ha estado cambiando individuos y civilizaciones. También se puede cambiar fundamentalmente en la forma en que utiliza la energía y los materiales.

Así que, sí, una ciudad puede ser una comunidad, una que es más real que un estado-nación, siempre y cuando sea productiva en la creación y mantenimiento de los bienes comunes, siendo crítica consigo misma y con los demás. La mayor parte de la invasión y transformación de los bienes comunes en propiedades públicas (de propiedad estatal) y privadas tiene lugar cada vez más y de forma más intensa, sobre todo en el proceso de urbanización.

Optimismo

En realidad, la visión anterior no debe parecer demasiado lejana. Ya han surgido pensamientos, teorías, ciencias, técnicas y prácticas que están creando nuevos caminos para reconectarse con la naturaleza. Una rápida búsqueda por internet nos descubre la ecología pro- funda2 a nivel filosófico. En economía se han desarrollado tres vertientes: la medioambiental, la verde y la ecológica. En la producción

(2)Hicham-Stéphane Afeissa, artículos «Deep ecology/Écologie profonde» y «Næss, Arne (1912-2009)», en Dominique Bourg y Alain Papaux, Dictionnaire de la pensée écologique, Presses universitaires de France, 2015.

contamos con la economía azul(3) y la economía circular basada en la ciencia del metabolismo circular. Hay muchas prácticas emergentes de recuperación ecológica, como la (re)naturalización de arroyos, granjas orgánicas y circulares. En la construcción de ciudades hay un enfoque sensible al agua. Muchas cosas son etiquetadas como «ver-des» hoy en día: construcción verde, energía verde, materiales verdes, etc. Aunque debemos ser cautos ante el llamado «lavado verde», la categoría verde indica buenas voluntades y pensamientos imperfectos que incluyen en sí mismos una oportunidad para mejorar.

En algunas ciudades la política de solidaridad está en circulación de nuevo para reconstruir las comunidades urbanas. Durante algún tiempo, los artistas han estado trabajando con las comunidades para construir juntos algún tipo de nueva conciencia hacia la coproduc- ción de bienes comunes.

Frente al Estado cuyo poder se basa en la racionalidad hegemónica, hay en el otro extremo comunidades indígenas que aún viven con sus propias normas. Muchos programas de conservación marítima y forestal en Indonesia se basan en reglas disponibles y efectivas en las comunidades locales. La reconstrucción de Aceh después del tsunami de 2004 incluyó muchas iniciativas autónomas de las comunida- des locales. Se están haciendo esfuerzos para ver cómo las múltiples lógicas contenidas en estas normas, principios, reglas y prácticas pueden trascender sus límites contextuales y ser llevadas al futuro.

(Traducido del inglés por José Pérez Escobar)

Advertisements
Posted in Uncategorized | Leave a comment

Inside Indonesia’s first five-star hotel, in Jakarta, and its part in building a nation

SOUTH CHINA MORNING POST

 Opened in 1962, Hotel Indonesia was a major part of President Sukarno’s vision to build the confidence of the country’s people
 A huge revamp kept its facade but transformed the interior, making it ‘basically a brand new hotel’

PUBLISHED : Friday, 04 January, 2019, 12:02am

UPDATED : Friday, 04 January, 2019, 10:28am

COMMENTS:  

Peter Janssen

3 Jan 2019

Visiting Jakarta, known for some of Asia’s worst traffic jams, should become slightly more bearable this year with the opening in March of the first 16 kilometres of the North-South Mass Rapid Transit Jakarta rail system – the Indonesian capital’s first.

 

 

Work on the project started in 2003, and was subject to numerous delays, but the MRT line – comprising both subways and overhead rail – will be capable of carrying up to 200,000 passengers a day in air-conditioned comfort. It will run from the Hotel Indonesia Roundabout – with the famous Welcome Monument and its two giant waving figures at its centre – to the southern area of Lebak Bulus, passing under Sudirman Road – the central business district – along the way.

Construction of a second MRT line, running from the roundabout to Kota Tua (Old Town), should start early this year.

The first MRT line will cement the status of the Hotel Indonesia Roundabout as the heart of Jakarta’s transport system. Arguably, the neighbourhood is already at the core of the city’s modern history as envisioned by Indonesia’s first post-independence president, Sukarno.

Sukarno, who led the country between 1945 and 1967, left an indelible imprint on Jakarta by commissioning an assortment of massive buildings, statues and artworks that remain landmarks to this day.

“Sukarno’s ideas for Jakarta developed after he visited capitals in South America,” says Marco Kusumawijaya, an urban studies expert and adviser to Jakarta’s Governor’s Delivery Unit. “He came up with this idea that building a city is also building a nation, and he was obsessed with building up the confidence of Indonesia as a nation, as a people.”

Chief among Sukarno’s monuments is Hotel Indonesia, which opened on August 5, 1962, in time for Jakarta’s hosting of the 4th Asian Games that year. With a vision of building Jakarta’s first modern luxury hotel, the president commissioned US architect Abel Sorensen and his wife, Wendy Becker, to design what would end up being a 406-room hotel built on 25,082 square metres of land.

The structure was built in a “T” formation, with the 15-storey Ramayana Wing forming the top of the letter and the eight-storey Ganesha Wing the stem.

The hotel’s circular Wayang Bar (sadly no more) was featured as the informal press club in Christopher Koch’s novel The Year of Living Dangerously, set in 1965 when Sukarno’s powers were on the wane amid fears of Indonesia taking a communist turn.

“Coming in to this circular chamber, you stepped from the flat blaze of the equator into a permanent half-dark, to which air conditioning added a Scandinavian cold,” Koch writes on the opening page of his novel. “You would halt inside the doorway, the sweat drying on your back, and wait for your eyes to adjust so you could see who was there.”

The 1982 Hollywood blockbuster of the same name, based on the book and starring Mel Gibson as intrepid Australian journalist Guy Hamilton, used a similarly designed hotel in Manila for location shooting. The book and film end with Hamilton’s diminutive assistant, Billy Kwan, jumping out of a window on the Ganesha Wing’s top floor.

By 2003, the hotel had become run down and increasingly uncompetitive as new five-star hotels opened in Jakarta. It was losing business in particular to the Grand Hyatt Jakarta, part of the upscale Plaza Indonesia mixed-use complex across the street. So the government leased the property and the adjoining land to the Djarum Indonesia Group for 50 years, with a mandate to renovate the hotel and make it the hub of a new mixed-use complex to include a shopping centre, condominium block and office building.

The hotel underwent a major renovation starting in 2004, and reopened as the Hotel Indonesia Kempinski in 2009. As it was a heritage site, the developer was required to preserve the hotel’s original structure, but was given a free hand to redesign the interior.

“In terms of the restoration, we were allowed to do just about everything other than changing the facade,” says Sjefke Jansen, the hotel’s general manager. “It’s basically a brand new hotel on the inside.”

Not everyone is pleased with the metamorphosis, however.

“From the inside I don’t feel that it is Hotel Indonesia any more,” Kusumawijaya says. “And from the outside, I think they have overbuilt. The two original buildings are surrounded by the new buildings. I think it is a greedy development. The old Hotel Indonesia was very humble by current standards.”

The hotel faces competition from three other luxury hotels situated next to the same roundabout: a Hyatt, a Pullman and a Mandarin Oriental. What these establishments lack, however, and what Hotel Indonesia Kempinski still has in bucketloads, is history, and its management aims to leverage that fact.

“What we are planning … is to turn the hotel from an icon into a living icon,” Jansen says. “We did a lot of research, and to our amazement we found that a lot of people know nothing about Hotel Indonesia, especially the younger generation.

“Hotel Indonesia is the pride of the country; the first five-star hotel, supervised and built by the first president of Indonesia. What I do is sell our history, which we have and no one else has.”

In fact the hotel is doing just fine, with or without repositioning itself.

“We’ve had a fantastic year [in 2018], so the repositioning for us is just a logical step to further enhance that,” Jansen says. “We want to make sure people keep coming back in the years to come.”

Almost 95 per cent of visitors to Hotel Indonesia are “business” clients, and 75 per cent are Indonesian.

While renovations have transformed the hotel’s interior, it still retains plenty of its Sukarno-era charm. The main entrance to the Ramayana Wing, for example, is much the same as it was 60 years ago. There is still a large Javanese stone mosaic to the left of the entrance, while an elegant sculpture by the famed Indonesian artist Trubus Soedarsonoof the Indonesian goddess Dewi Sri still stands on the right.

Inside the entrance is the Nirwana Lounge (relocated from the 16th floor to the ground floor), which is decorated with black-and-white photographs of the hotel, many featuring Sukarno and at least one showing his successor, Suharto. There is even a shot of US senator Robert Kennedy visiting the hotel.

Sukarno thought that a good city, which meant a monumental city, is good for the pride of these new people [Indonesians] in the process of awakening

MARCO KUSUMAWIJAYA

At the back of the wing is what remains of the Ramayana Restaurant, with its wall mosaic by local artist G. DhartaOne Thousand Indonesian Dances, still on display. The former restaurant, and its surrounding open area, is now an events room popular for fashion shows and other exhibitions.

Perhaps the best preserved area is the Bali Room, an oval ballroom that has hardly changed since Sukarno’s time. A massive wooden mural at the back of the room depicts Balinese motifs.

Sukarno was known for his appreciation of art, especially of the expressionistic and romantic genres with an emphasis on the female body. In its heyday, Hotel Indonesia was a hub for local artists’ exhibitions. This is something Kempinski is trying to revive, and an art gallery on the second floor displays work by local talent.

The MRT line will make it easier for tourists to visit some of Sukarno’s other monuments. They include the GBK Sports Complex, which Sukarno built to host the 1962 Asian Games; the Sarinah Building, the country’s first modern shopping centre; and the Monas Monument, a towering phallic structure started by Sukarno in 1961 and finished by Suharto in 1975. The latter two are both designated MRT stops.

There are other Sukarno-era statues that train passengers will be able to visit, including the West Irian Liberation Monument, built by Edhi Sunarso, which shows a man dramatically breaking free from shackles. There is also the Heroes Monument, depicting a muscular young man shouldering a rifle to go to war as his kneeling mother passes him his lunchbox, that was created by Russian artists Matvey Manizer and his son Otto in 1963, when Indonesia was not at war with anyone.

“Sukarno thought that a good city, which meant a monumental city, is good for the pride of these new people [Indonesians] in the process of awakening,” Kusumawijaya says.

Posted in Uncategorized | Leave a comment

KAMPUNG ADALAH:

Posted in Uncategorized | 1 Comment

Kota Malam Berlimpah Cahaya

Yang berlimpah di malam hari di Jakarta adalah cahaya.

Asal saja kita tahu mengarahkan pandangan.

Teringat fotografer Hamburg, Peter Bialobrzeski

 

1. Gang, Rintik dan Sepasang Kekasih Berjalan mendekat.

 

2. Terangnya Rindang, Jakan Purworejo, Menteng.

3. Mereka punya target: Besok pagi Jakarta akan bersih!

4. Menunggu Kembang Api di Jembatan Kuningan-Menteng.

5. Kedutaan Besar Korea Utara

Posted in Uncategorized | Leave a comment

Firdaus Ketiga

Bumi lestari masa depan akan terdiri dari “Firdaus-firdaus Ketiga”. Firdaus-firdaus ini tidak akan berupa alam aseli yang hegemonik, yaitu Firdaus Pertama yang adalah Eden yang dihuni oleh Hawa dan Adam yang tak tercela. Mereka pun tidak akan berupa Firdaus Kedua, yaitu kota sempurna yang dihuni oleh manusia dan Tuhan dalam kesatuan, yang di dalamnya tiada lagi yang alamiah dan semua hal bersifat transendental. Firdaus ketiga akan berdiri di atas dasar hubungan yang dijalin kembali antara Homo sapiens dan alam (dengan mencatat paradoks bahwa sebenarnya Homo sapiensadalah alam juga, adalah makhluk biologis selain historis). Di dalam tiap-tiap Firdaus ini akan hidup komunitas-komunitas wujud ketiga, yang bukan tradisional maupun modern. Mereka akan berupa komunitas-komunitas yang kritis terhadap negara, pasar dan hasrat.

 

Masa depan akan menyaksikan Homo sapiens yang berdamai kembali dengan alam. Permukiman-permukiman mereka tidak akan bersifat perkotaan maupun pedesaan, melainkan persekutuan desa-kota. Cara-cara setepatnya persekutuan ini terselenggara akan terus menerus berubah, tetapi mereka akan mengarah kepada menjadikan keduanya lebih bersepakat satu terhadap yang lainnya. Mereka akan berevolusi dalam kesatuan, bersama-sama. Homo sapiens akan menjadi makin paham dan menemukan makin banyak pengetahuan-pengetahuan, sehingga meningkatkan kemampuannya membentuk Firdaus Ketiga sebagaimana digambarkan di atas. Ekonomi (norma rumah bersama) akan ditaklukkan untuk mengabdi kepada ecologics (“nalar rumah”).

 

Kita tidak akan menciptakan kembali Eden. Dengan apa yang tersisa bersama kita –yaitu alam yang kerontang dan kota yang terkoyak—kita akan bersama-sama pulih kepada suatu keadaan dengan irama dan ketukan yang dimiliki bersama. Nampaknya, Homo sapiens lah yang akan mengaah kepada alam, dan menggunakan kreativitas (suatu bakat khas Homo sapiens) untuk mengembangkan sikap-sikap dan solusi-solusi baru di dalam batas-batas nalarNya (Alam)

 

Keadilan

 

Karena perkembangan kita ke luar batas-batas nalarNya tersebut, kita kini berhadapan tidak saja dengan tantangan perubahan iklim, tetapi juga keterbatasan sumber daya material tak terbarukan. Keadilan adalah masalah pembagian sumber daya. Ini tergantung kepada bagaimana masyarakat diorganisasikan. Keadilan menjadi makin penting tidak saja karena terbatasnya sumber daya tidak terbaharukan yang diketahui, tetapi juga karena perubahan-perubahan yang perlu kita laksanakan dalam rangka meorganisasikan kembali masyarakat kita untuk menuju kepada kelestarian, yang tidak mungkin dicapai tanpa merancangnya sedemikian rupa untuk pada saat bersamaan menghasilkan keadilan yang sudah lama tertunda. Tanpa keadilan yang nyata terasa, perubahan tidak akan menggerakan semua. Kita juga bisa merenungkan, bahwa tujuan kelestarian lingkungan sebenarnya sedang memberikan kita semacam “kesempatan kedua”, bilapun bukan yang terakhir, untuk menghasilkan keadilan.

 

Saya ingin membayangkan bahwa komunitas-komunitas bahkan akan makin penting di dalam masyarakat global masa depan kita, karena ia dapat mendorong keadilan kritis.

 

Komunitas

 

Komunitas dalam maksud saya adalah sekelompok orang yang hidup bersama di dalam suatu teritori, dan berbagi sejumlah milik bersama (commons) dalam cara yang kongkrit/nyata, dengan batas dan keterikatan serta konsekuensi yang akan dengan segera dirasakan setiap hari. Ukuran dan batas-batas ruang atau teritorial adalah mendasar betul agar batas-batas dan konsekuensi dapat seketika dirasakan. Karena itu saya tidak memasukkan penggunaan kata komunitas yang telah diubah-ubah seperti misalnya community of practice. Kecuali mereka bergerak menuju hidup ersama dalam ukuran dan ruang terikat batas. Saya juga tidak memasukkan imagined communities dan institutional communities seperti European community, ASEAN community, international community dan bahkan “negara bangsa”. 

 

Sebagai cara hidup alternatif menuju kelestarian ekologis, komunitas dengan sendirinya akan memiliki potensi kritik terhadap negara, pasar, dan bahkan lebih penting lagi: hasrat.

Komunitas dengan demikian memiliki posisi kritis dan progresif untuk melampaui perlakuan terhadapnya semata sebagai subyek dalam pendekatan pembangunan, yang nampak pada, antara lain, kalimat-kalimat seperti “pembangunan berbasis komunitas”, “rekonstruksi pasca-bencana dipimpin komunitas”, “pemetaan komunitas”, dll.

Suatu kehidupan di dalam komunitas (sebagaimana dimaknai seperti di atas) dapat dijalani dengan kesadaran setinggi-tingginya tentang ketidaksempurnaan negara, pasar dan hasrat, sebagaimana juga ketidaksempurnaan komunitas itu sendiri. Suatu ambisi akan tampil untuk menunjukkan bahwa komunitas bukan sekedar pengisi celah di dalam negara-bangsa dan sistem kapitalis. Ia juga suatu sumber potensial untuk menghasilkan alternatif-alternatif (kalaupun bukan pengganti-pengganti) dan, sama pentingnya, kritik-kritik yang terus berkembang.

Sedangkan terhadap hasrat, suatu komunitas dapat berperan bukan saja sebagai “cek” atas konsumsi berlebihan, tetapi juga sebagai sumber konsep-konsep dan praktik-praktik konsumsi dan produksi yang memulihkan dan melestarikan alam, setidaknya mencegah kita semua jatuh kedalam tragedy of the commons sebagai capaian minimal. Komunitas adalah suatu ideologi fungsional untuk menghasilkan lebih banyak commons (bebrayan, sabaratan, babarayaan,…) sebagai tujuan dalam bermasyarakat. Komunitas dapat menjadi suatu sumber untuk menghasilkan hubungan-hubungan baru dalam hidup bersama, dalam suatu sistem konsumsi dan produksi kolaboratif, dan dalam memberi memaknai eksistensi bersama dengan yang lain.

 

Apa yang perlu ditekankan lebih lagi adalah bahwa komunitas dapat menjadi kritik terhadap hasrat.

 

Kita belum tahu pasti bagaimana hasil akhir dari perjuangan melawan perubahan iklim dan keterbatasan sumber daya. Ada berbagai skenario. Saya berpandangan, bagaimana pun juga, bahwa bagaimana kita meng-kritik hasrat kita akan mengubah pertarungan yang sedang terjadi.

Bagaimanapun kita sekarang punya suatu konsensus bahwa ada keperluan untuk suatu transisi ekologis yang memang telah diprakarsai lebih awal lagi (misalnya oleh generasi hippies 1960an). Transisi ekologis adalah suatu proses yang dengannya kita mengubah sistem kehidupan agar berada di dalam batas-batas sistem bumi dan prinsip-prinsipnya sejalan dengan nalar rumah kita bersama, yaitu nalarnya bumi.

Perubahan pada tingkat perseorangan tidak pernah cukup, meskipun tentu saja imperatif. Perubahan perlu diuji, berakar pada praktik “hidup bersama”, yang merupakan tempat hubungan-hubungan yang lebih kompleks dan tak terhindarkan menjadi.  Modus kehidupan bersama yang lestari secara ekologis harus ditemukan atau dibangun pada besaran dan tingkatan komunitas yang layak.  

Dalam perspektif ekologis, konsumsi terletak pada inti hasrat. Terhubung dengannya terdapat lapisan-lapisan yang lebih temaram dan terkadang tersembunyi, misalnya: ambisi untuk kemakmuran universal, kekuasaan, kompleks dan vestedinterest industri, perluasan ruang hidup merambah alam dan teritori orang lain, dan seterusnya.

Komunitas-komunitas, melalaui proses dialog dan komunikasi terbuka, dapat memberikan batas-batas dan suara yang memoderasi. Mereka bisa mulai dengan mengajukan pertanyaan-pertanyaan untuk membedakan kebutuhan dengan keinginan, dan bergerak ke penjelajahan alternatif-alternatif yang mungkin membatasi atau sebaliknya menawarkan kelimpahan baru.  “Apakah ada produksi dan konsumsi yang lestari?” Ini pertanyaan yang semestinya menghantar kita kepada penemuan ekonomi dan bentuk-bentuk baru negara karena mereka sejatinya dibangun untuk memenuhi hasrat kita. Memikirkan mereka tidak mungkin cukup mendasar bila tanpa memikirkan juga hasrat kita. Komunitas dapat menjadi kritik penuh makna atas (sistem) produksi dan konsumsi apabila ia membahas juga hasrat.

Apakah kota suatu komunitas?

 

Di kawasan Asia Tenggara di dalam rentang waktu abad ke-15 hingga abad ke-17 kekotaan (urbanity) mulai mewujud identik dengan modernitas. Demikianlah juga komunitas-komunitas perkotaan. Hal tersebut mengubah persepsi tentang dunia, tentang diri sendiri, dan tentang waktu dan ruang. Dua abad setelahnya kota-kota di Asia Tenggara telah menjadi sumber kritik terhadap negara kolonial. Semestinyalah kini mereka juga menjadi kritik terhadap bentuk-bentuk negara kiwari. Sebuah kota, sebagai bentuk kehidupan bersama yang paling canggih dalam kondisi yang terpadat-tumpat, menyediakan banyak bebrayan (commons), termasuk barang dan kisah. Namun, terdapat ancaman yang terus menerus terhadap kota itu sendiri sebagai suatu bebrayan. Karena itulah sangat mendesak bagi suatu kota, agar tetap menjadi suatu komunitas, untuk juga menkritik dirinya sendiri. Kota dala sejarah panjangnya telag mengubah orang perorang dan peradaban-peradaban. Ia dapat diubah secara mendasar, juga, dalam caranya menggunakan energi dan material.

 

Jadi, iya, kota dapat menjadi suatu komunitas, yaitu komunitas yang lebih nyata daripada suatu negara-bangsa, selama ia terus menciptakan dan merawat bebrayan (commons), bersikap kritis terhadap dirinya dan yang lain (pasar, negara, perseorangan). Waspada, kebanyakan transformasi dan penggerusan bebrayan (commons) menjadimilik “publik” (dengan perantaraan negara) atau swasta terjadi meningkat dan menumpat umumnya di dalam proses urbanisasi.  

Optimisme

 

Sejatinya visi di atas tak semestinya nampak jauh sekali. Sudah bermunculan pemikiran, teori, ilmu pengetahuan, teknik dan praktik yang sedang menciptakan jalan-jalan baru untuk kita berhubungan kembali dengan alam. Pencarian cepat di internet akan memunculkan Deep Ecology pada tingkat filosofis. Di tingkat ilmu ekonom  ada ekonomi lingkungan, ekonomi hijau, ekonomi ekologis dan Econmy for the Common Good (Christian Felber). Pada tingkat produksi ada Ekonomi Biru dan ekonomi sirkular yang berdasarkan ilmu pengetahuan metabolisme sirkuler. Ada banyak bermunculan praktik-praktik pemulihan ekologis seperti misanya (re-)naturalisasi aliran air, dan pertanian organik serta sirkuler.  Dalam pembentukan kota ada pendekatan peka-air. Banyak hal mendapat label “hijau” sekarang ini: bangunan hijau, bahan hijau, etc. Meskipun kita memang harus mewaspadai green washing, pelabelan hijau bagaimanapun menunjukkan suatu kehendak baik (good will) yang merupakan green will dan pemikiran tak sempurna yang di dalamnya sendiri terkandung kesempatan untuk perbaikan.

 

Di beberapa kota politik solidaritas kembali beredar (Paris, Barcelona, New York, Jakarta….) untuk membangun kembali komunitas-komunitas perkotaan. Banyak seniman telah lama bekerja sama dengan komunitas-komunitas dalam rangka membangun semacam kesadaran bersama baru menuju produksi-bersama bebrayan (per)kota(an).

Berhadap-hadapan dengan negara, yang kuasanya berdasarkan pada rasionalitas hegemonik, terdapat di ujung lain komunitas-komunitas adat yang masih (sangat) hidup dengan norma-normanya sendiri (yang lebih sejalan dengan nalar alam/rumah). Banyak program konservasi kelautan dan kehutanan di Indonesia yang didasarkan pada, dan menggunakan, aturan-aturan yang masih tersedia dan efektif di komunitas-komunitas tempatan. Rekonstruksi Aceh setelah tsunami 2014 melibatkan banyak prakarsa otonom komunitas-komuniras. (Saya duga juga sekarang di Lombok dan Palu). Upaya-upaya terus dilakukan untuk mencari cara menerapkan logika majemuk yang terdapat di dalam norma, prinsip, aturan (sasi, awik-awik,…) dan praktik sehari-hari mereka ke luar batas-batas konteks mereka. Semoga ini cukup cepat membuahkan hasil, namun membebaskan kita dari hegemoni fasistis satu cara untuk semua orang

Posted in Uncategorized | Leave a comment

Saran kepada anak orang lain, yang tidak bisa disampaikan kepada anak sendiri:

Jangan lupa mengucapkan terima kasih kepada orang tuamu. Mereka merawatmu bukan sekadar karena kewajibannya, tetapi karena mencintaimu dalam cara yang sederhana yang belum pernah kalian ketahui, sampai kalian sendiri punya anak sendiri nanti. Jangan remehkan hal ini. Mereka mendoakanmu tanpa kamu ketahui. Mereka menabung untuk mu tanpa memintamu berhemat. Mereka menunggumu pulang tanpa kamu merasa dirisaukan. Mereka menangis ketika kamu bersedih, di belakangmu. Mereka bahagia ketika kamu gembira, meskipun meninggalkan mereka. Mereka mengikutimu dengan hatinya, tanpa menahanmu.

Dan jangan heran, bahwa mereka akan heran sekali dengan terima kasih-mu; karena mereka tidak pernah memikirkannya, apalagi mengharapkannya.

Posted in Uncategorized | Leave a comment

RUANG PUBLIK DAN AGAMA

Posting lama dari FB:

Tentang peristiwa pembubaran ibadah di Bandung saya tak dapat memberikan komentar dari sudut pandang agama, karena selamanya saya merasa pengetahuan saya tentang agama selalu kurang. Saya masih terus belajar mengikuti saran Ashoka: wajib bagimu mempelajari kebajikan-kebajikan dari agama-agama lain yang bukan agama yang kau anut.

Tapi ada cerita dari sudut pandang kekotaan (dan arsitektur).

Bangunan ibadah sewajarnya memang tidak dirancang untuk kapasitas puncak ketika ada peristiwa-peristiwa besar keagamaan. Kalau itu dilakukan maka akan tidak efisien, yaitu akan cukup kosong di hari-hari ibadah biasa. Karena itu, misalnya selalu ada halaman yang cukup besar pada kebanyakan rumah ibadah untuk menampung luapan peserta ibadah pada hari-hari istimewa. Cara lain: Memanfaatkan ruang publik, ruang bersama, secara bergiliran. Sebaliknya juga dapat dikatakan: Halaman-halaman rumah ibadah juga menjadi ruang publik di hari-hari biasa.

Apakah pemanfaatan ruang publik bagi kegiatan keagamaan tidak mengganggu netralitas ruang publik?

Menurut hemat saya: Tidak! Saya percaya ruang publik adalah ruang orang bergaul, saling menawarkan nilai-nilai yang baik. Netralitas ruang publik tidak berarti steril. Sterilitas ruang publik justru mengingkari hakekat ruang publik itu sendiri. Ruang publik adalah tempat kita mempraktikkan keadaban masyarakat sipil dalam terus menerus mencari kebajikan bersama. Karena itu ekspresi keagamaan di ruang publik baik-baik saja. Hanyalah tentu perlu syarat: Toleransi dari pihak yang sedang berekspresi maupun yang sedang tidak, dan kesediaan juga untuk mengalami kritik.

Posted in Uncategorized | Leave a comment